jueves, 23 de junio de 2016

Los límites de Mexihco. ¿Qué pueblos no fueron conquistados por los mexicas?

En la historia de Mesoamérica, sobresale en gran medida la cultura mexihcatl. En el panorama local y mundial, pocas civilizaciones llegaron a extender sus dominios tanto como el pueblo del sol. En su apogeo, los mexihcah tenían sometidos a más de 360 pueblos (esta cifra varía respecto a la fuente que se consulte). Cada pueblo debía dar un tributo, a veces simbólico, a veces muy caro y a veces, era tan ridículamente escueto, que los costos de transporte eran mayores que la ofrenda en sí. Pero eso lo hacían los mexihcah a propósito para molestar a sus vasallos y a su economía.

Es incuestionable que Mexihco era la ciudad más imponente de Mesoamérica. Sin embargo, hubo 3 pueblos, sólo 3, que nunca cayeron ante el dominio tenochcatl. Los purépechas, los tlaxcaltecah y los yopes son conocidos por ser las únicas naciones independientes que quedaban a la llegada de los europeos. Cada uno de ellos, en diferentes circunstancias, supo repeler los constantes intentos de los mexihtin por conquistarlos.

Purépechas. Los habitantes de Michhuahcan (Michoacán) contaban con gran poder en el siglo XV. Su sapiencia y habilidades para la guerra quedaron manifiestas cuando aproximadamente en 1480 (un poco antes) hubo una invasión del poderoso ejército liderado por el tlahtoani Axayacatl y por el legendario Cihuacoatl mexicano Tlacaeleltzin. El ejército purépecha era mucho menor (quizá menos de la mitad del tamaño del mexicano), aun así resistieron el ataque, atraparon cientos de prisioneros y mataron a miles de mexihcah. Los mexicanos, literalmente, huyeron de la batalla para salvar sus vidas. Fue la única derrota que sufrió Tlacaelel en su vida. Se atribuye esta derrota a 2 factores: 1) Los purépechas tenían un profundo odio a los mexihcah, por lo que al combatir con ellos se esforzaban más que contra cualquier otro pueblo 2) Los purépechas, en esa época, ya comenzaban a manejar armas de metal (en específico cobre), las cuales les daban una gran ventaja respecto al macuahuitl que eran de madera y obsidiana.

Tlaxcaltecah. Los acérrimos rivales de los mexihcah. Incluso se sabe que se insultaban unos a otros llamándose 'perros'. Los tlaxcaltecah eran buenos guerreros, en buena medida porque tenían sangre otomí. Los otomíes eran reconocidos en todo Mesoamérica por ser guerreros muy buenos y muy bravos, jamás se escondían en una batalla. A pesar de ello, no tenían material humano suficiente para vencer a los mexihcah. Entonces, ¿Por qué permanecieron independientes? Básicamente porque Mexihco así lo quiso. Al tenerlos tan cerca, eran el blanco ideal para conseguir víctimas para sacrificios sin tener que viajar tanto. Además, los soldados nuevos podían entrenar combatiendo tlaxcaltecah. Aunque suene feo, la teoría más congruente señala que los tlaxcaltecah eran los 'sparrings' de los mexicas.

Yopes. Los yopes eran un pueblo muy bueno para la guerra. Su especialidad eran el arco y la flecha. Eso, aunado al inestable territorio que habitaban (hoy Guerrero) les proporcionó una gran ventaja contra mexihcah y purépechas. A los niños, cuando cumplían los 7 años, les daban un arco y flechas para que salieran a cazar su propia comida (así los entrenaban desde pequeños). Pudieron resistir ataques de ambos, y no sólo eso, sino que también lograron ganarles un poco de territorio. Llegaron a ser respetados por los mexihcah a tal grado que los jefes yopes eran invitados a fiestas en Tenochtitlan. Desgraciadamente, la pobreza y la indiferencia del gobierno por ayudarlos ha llevado a esta formidable cultura a la extinción.


Como ven, por diferentes contextos, estos pueblos fueron los únicos independientes de Mexihco. Su habilidad para la guerra ha llevado a suponer que, si estas 3 civilizaciones y los mexihcah se hubieran aliado, habrían vencido muy fácilmente a los españoles, con todo y los 360 pueblos sometidos a favor de los gachupines.

lunes, 20 de junio de 2016

Sacrificios humanos en Mesoamérica. ¿Existieron?

Si alguien de los que lee esta nota ha ido a un grupo de estos, sabrá a que me refiero. Y antes de seguir, quiero aclarar que no es mi intención ofender ni molestar a nadie, todo lo expuesto en este breve artículo está basado en códices, en fundamentos reales, no voy a inventar absolutamente nada.

¿Realmente los mexihcah sacrificaron humanos? ¿Es cierto eso de que se comían a los prisioneros de guerra? ¿Los sacrificios eran ofrecidos al sol? ¿Los sacrificados incluían mujeres y niños? La respuesta a todas estas preguntas es sí, sí rotundamente. Existen evidencias arqueológicas irrefutables e incluso la ciencia moderna ha confirmado que sí se puede extraer un corazón con un cuchillo de obsidiana. Hay hasta códices donde se ve claramente cómo un sacerdote está abriendo un cuerpo con su tecpatl para extraer el corazón del cautivo. (Códice Laud, página 8)

En Mesoamérica los sacrificios humanos existieron desde los olmecas, quienes fueron la primera civilización establecida. Para ponernos en contexto mundial, en Grecia, Roma, otras ciudades de Europa habitadas por vikingos, Medio Oriente, Japón y África también practicaron este ritual, eso está demostrado. Nuestros antepasados mesoamericanos no fueron ni los primeros, ni los únicos que hicieron sacrificios humanos. Además, nótese de qué culturas estamos hablando: griegos y romanos, vikingos y hasta japoneses. Ellos también eran (y son) gente muy culta y avanzada, y también realizaban sacrificios humanos!

¿Por qué se hacían sacrificios humanos?
Los sacrificios tenían diferentes motivos, pero todos en aras del progreso. Primeramente, los sacrificios eran hechos para atraer lluvias, mejorar las cosechas del año, traer prosperidad, alimentos, protección, y, sobre todo, tener felices a los dioses. La mayoría de los sacrificados de hecho, aceptaban esta muerte, ya que eso les garantizaba ir al Ichantzinco Tonatiuh (La Casa del Sol); algo similar al Cielo en otras religiones. Segundo, los sacrificados eran anestesiados, de tal forma que sintieran el menor dolor posible, así que queda descartado que los antiguos mexicanos ‘disfrutaban’ sacrificar. Y tercero, el tan citado ‘canibalismo’, era muy poco frecuente. Sólo los nobles, en fechas muy específicas del año, y bajo contextos muy especiales, comían la carne de los cautivos de guerra. No era la base de la alimentación mexihcatl ni mucho menos.

Una vez entendiendo ese complejo contexto, parece plausible la acción de sacrificar seres humanos entre los antiguos mexicanos. Entonces, ¿Por qué los grupos de danzantes detestan esta idea?

La respuesta es muy sencilla: Porque ellos ven al sacrificio humano desde una perspectiva actual, moderna, a veces desde una óptica católica (sin ofender a los católicos; yo mismo profeso esta religión). Sí, actualmente alguien que sacrificara humanos o se los comiera sería calificado como un criminal, demente, psicópata e inhumano. Y para los danzantes no es concebible que una cultura tan avanzada como los mexihcah, hicieran sacrificios humanos.

Pero eso es ahora. Hace 500 años, esto era mandato divino. Los dioses necesitaban alimento, y ese alimento era la sangre humana. Por lo tanto, había que hacer sacrificios o sencillamente el sol no volvería a salir, y eso acabaría con la vida en la Tierra.

El propósito de este breve artículo es entender un poco la compleja cosmovisión mesoamericana, y que no juzguemos mal a los antiguos mexicanos por sacrificar humanos, porque a su manera de ver el mundo, esto era lo correcto. Ellos no mataban por placer como los soldados actuales, ellos sacrificaban porque era necesario, debían hacerlo para que sus dioses (y por ende su mundo) siguieran existiendo. El no aceptar esta realidad significa desinformarse, significaría rechazar a nuestra cultura madre.

Para consultar:
López Luján, Alfredo. 2010. El sacrificio humano en la tradición religiosa mesoamericana. INAH

González Torres, Yolotl. 2006. El sacrificio humano entre los mexicas. FCE

sábado, 18 de junio de 2016

La fundación de Tenochtitlan. ¿Hubo una serpiente en aquella historia?

La historia sobre la fundación de México-Tenochtitlan es una mezcla de verdad y mito. No hay un convenio sobre qué o cómo ocurrió exactamente para que esto sucediera. Aun así, hay algunas imprecisiones históricas que deben ser refutadas. Una de ellas es la que indica que: “Y luego los aztecas vieron un águila parada sobre un nopal, devorando una serpiente, y allí fundaron ‘Tenochtitlán’ porque eso les dijo su dios Huitzilopochtli “. Esa es la historia que a todo mundo le cuentan en la primaria, por ahí del cuarto año. Pero esto es una gran mentira. No hay ninguna prueba de que un águila estuviera devorando una serpiente aquella mañana de 1325.

Sí hay, en cambio, evidencia de que Huitzilopochtli sí guiaba a los mexihcah (códice Boturini), sí es cierto que ellos buscaban una señal de él, y sí es cierto que vieron un águila parada sobre un nopal. Pero no vieron nunca una serpiente.

Lo que en realidad pasó hace más de 689 años fue que los mexihcah, quienes ya llevaban siglos peregrinando, al fin encontraron el lugar prometido por Huitzilopochtli. Recordemos que los mexihcah eran un pueblo pesquero de Aztlan (lugar de garzas) (por eso se llamaban aztecas), y eran tributarios de un pueblo más grande. A fin de dejar de pagar tributos y buscar una tierra propia, los aztecas salen de Aztlan y se van a buscar una tierra para ellos (para más información del trayecto consulten Crónica Mexicana, de Alvarado Tezozomoc), siempre guiados y protegidos por Huitzilopochtli, su dios tutelar, y que curiosamente sólo ellos adoraban. En Mesoamérica muchos pueblos compartían creencias en los mismos dioses, pero Huitzilopochtli sólo era adorado por los aztecas. Cuando de pronto los aztecas se querían quedar en algún lugar, Huitzilopochtli les hablaba, les recordaba que ese no era su lugar y que debían seguir buscando.

Cuando ya estaban en el valle de México, a punto de llegar al sitio prometido por su dios, éste se transformó en águila, y devoró un ave más pequeña (se cree que se trataba de un faisán). Eso fue lo que vieron los mexihcah al llegar al lugar que sería el centro de Tenochtitlan. La imagen de la nota representaría la verdadera escena de la fundación de Mexihco-Tenochtitlan.
Por un momento reflexionemos ¿Por qué iba a devorar el águila a una serpiente, si la serpiente es la imagen de otro dios mexihcatl (Quetzalcoatl)? No sería congruente. Quetzalcoatl estaba en un nivel casi igual a Huitzilopochtli (también llamado Mexihtli), por lo que no es lógico que esa escena tuviera lugar.

Entonces, la pregunta obligada es ¿De dónde surgió el cuento del águila devorando la serpiente? La respuesta: Religión. Frailes. Los españoles, en su incansable intento de evangelizar a los indígenas, en su inútil esfuerzo por quitarles a los nativos su dios, Tloqueh Nahuaqueh, e imponer uno nuevo, decidieron reconstruir la leyenda con esa serpiente, porque en el contexto católico, la serpiente es el diablo. Que el águila comiera una serpiente simbolizaba el triunfo del pueblo de Nueva España sobre el pecado mortal, simboliza el triunfo del catolicismo en este Nuevo Mundo.

Ahora bien, muchos podrán decir en este punto ¿Qué tiene de malo cambiar una presa por otra? Pues mucho, ya que esa mentira hecha por los españoles trascendió en el tiempo. ¡Hoy en día ese mito es ni más ni menos, nuestro escudo nacional! De ese tamaño es la problemática. Nuestro escudo está basado, tristemente, en un invento español para evangelizar al pueblo. Valdría mucho la pena difundir el dato, conocer más de nuestra cultura y quien sabe, tal vez algún lejano día en el futuro la imagen del escudo sea corregida.

Ma totahtzin anmechmopieli (Que nuestro venerable padre los cuide)

- Achcauhtli -

viernes, 17 de junio de 2016

Nuestro logo oficial

El nuevo logo de Lengua y Cultura Nahuatl. Con este logo también podrás identificar nuestra página de facebook: "Nahuatl, nuestra lengua" y el canal de YouTube del mismo nombre. Aquí algunos Vídeos de Nahuatl para quienes quieren aprender cosas básicas del idioma.

El penacho de Moteczuma Xocoyotzin

Esa historia la conoce la mayoría de los mexicanos: Los austriacos, en un intento de vengar la muerte de su amado noble Maximiliano de Habsburgo, consiguieron tener en su posesión un ícono nacional, el penacho de nuestro tlahtoanitl Motecuhzoma (también puede escribirse MoteczumaXocoyotzin; en diversas ocasiones el gobierno ha solicitado que se regrese ese penacho a México, y los austriacos siempre han dicho que no. Afortunadamente para algunos, las investigaciones han puesto en duda que el penacho que tienen en Austria haya sido realmente de Moteczuma, ¿Por qué?

¿Qué es/era un penacho? Biológicamente, es un conjunto de plumas que poseen algunas aves y les sirve para atraer pareja o comunicarse con los de su especie. Sin embargo, en el caso que nos atañe el penacho era un símbolo de autoridad de un tlahtoquetl. Un penacho es un objeto de gran valor porque está hecho de plumas de quetzaltototlchalchiuhtli (jade), xihuitl (turquesa), y sí, desde luego algo de cozticteocuitlatl (oro). Su equivalente actual sería como una corona.

Pues bien, cuando el gran señor que se enfurece (Moteczuma) llegó al poder en 1502, Mexihco Tenochtitlan era una ciudad inmensamente rica, debido a que los mexihcah tenían sometidos a más de 360 pueblos tributarios, de tal forma que cada 20 días llegaban enormes cargamentos de cacahuatl (cacao), oro en polvo, plumas de quetzaltototl, pieles de ocelotl (jaguar), de mazatl (venado), vestimentas de alta calidad, águilas vivas, cajas grandísimas de centli (maíz), etl (frijol), chilli(chile), xictomatl (jitomates), cautivos de guerra, escudos, itztli (obsidiana), jade y turquesas (entre otras cosas). Toda esta riqueza permitió a Moteczuma llevar una vida más ostentosa que cualquiera de sus predecesores tlahtoqui, tenía un estilo de vida al nivel de cualquier rey europeo. Se tiene bien documentado que no usaba la misma prenda de vestir dos veces, se bañaba 4 veces al día, y cuando quería comer pescado, un grupo de corredores (los painanih) iban desde Chalchiuhcueyehcan (actual Veracruz) hasta Mexihco lo más rápido que podían para que el Tlahtoani tuviera el pescado listo para el almuerzo. Además de que los platos y cubiertos con los que comía eran de altísima calidad, fabricados por artesanos con la mejor cerámica de mesoamérica.

Dicho todo esto ya no sorprende que Moteczuma hubiese tenido no uno, sino varios penachos ostentosos para uso personal. Como dato adicional para entender el lujo de un penacho, éstos llevaban 400 plumas largas de quetzal, y un quetzal crea sólo una de esas plumas en toda su vida. Es decir, necesitamos 400 quetzales diferentes para hacer un penacho, algo que hoy en día es imposible porque esta hermosa ave está en peligro de desaparecer. Y el tlahtoanitl de Mexihco tenía varios.

Pues bien, entre lo que robó Cortés y su gente efectivamente se encontraba un penacho, pero como éste no tenía tanto oro, le dieron poca o nada de importancia, hasta el hecho de que se desconoció por años la ubicación del mismo. El penacho reapareció mágicamente en Austria y los austriacos se regocijan de poseer una reliquia mexicana de ese nivel. Pero como dijimos al inicio, al parecer esto no es verdad. Y las razones son las siguientes:

1.- Un penacho es un objeto sumamente delicado. Las plumas de quetzal ni siquiera se pueden tocar con los dedos, ya que la grasa de nuestra piel daña la pluma y la descompone para siempre. ¿Los españoles sabían esto? Difícilmente. ¿Cómo podría resistir un penacho tanto ajetreo (ser llevado en barco, quedar abandonado en un rincón por décadas, ser tocado por tantas manos)?

2.- Las investigaciones han puesto en duda que ese objeto en Austria sea de la época colonial, al parecer es más reciente, por lo que no puede ser de Moteczuma.

3.- Otras investigaciones han determinado que el objeto que tienen los austriacos ni siquiera es un penacho, por la forma que tiene.

Si es que quedó algo de ese penacho, fue hace mucho, ya que actualmente sería un montón plumas totalmente descompuestas; en teoría ya no existe.

En resumen, el objeto que los austriacos dicen que es “el penacho de Moteczuma“ tiene muy pocas o nulas probabilidades de serlo, ya que ni por la forma, ni por la edad, ni por los cuidados especiales que debió tener, pasa las pruebas. Es más importante buscar recuperar reliquias reales, como los códices o esculturas de piedra.

lunes, 11 de agosto de 2014

¿Qué significa México?

Uno de los grandes mitos, y más graves diría yo, es decir que la palabra México significa “El lugar en el ombligo de la luna“. Esto es erróneo, y en este artículo vamos a explicar el porqué. Además lo califico como grave, porque estamos hablando del nombre de nuestro país, y no saber su significado real es una muestra de cómo la SEP nos desinforma en la primaria. Todo mexicano debería saber esto, y por ello decidí escribir esta breve nota.

Primeramente ¿Cuál es el origen de este error? Uno de los que apoyaron esta teoría fue Alfonso Caso. Pero el problema ya viene desde mucho antes, en la época colonial. ¿Porqué se propuso ese significado? Fácil: la Virgen de Guadalupe. En la imagen de la tilmahtli de San Juan Diego Cuauhtlahtoatzin (el que habla como águila), ella está de pie sobre la luna. Entonces, para reforzar la creencia en esta nueva virgen, se dijo que México significa el lugar en el ombligo (centro) de la luna, justo donde está la Virgen de Guadalupe. Con el paso del tiempo algunos poetas, escritores e investigadores repitieron esta información sin ton ni son, sin cerciorarse de si estaba correcta, y por eso hoy en día la mayoría de los mexicanos creen que México significa: En el ombligo de la luna.

Pero para que esto tuviera validez, el nombre original en nahuatl debería quedar así: ‘Mētzxicco’ porque

-Mētztli:luna
-xictli:ombligo
–co:lugar de

Esto es improcedente porque se sabe que la palabra orginal es ‘Mexihco’. Y entre‘Mexihco’ y ‘Mētzxicco’ hay notables diferencias. Incluso este último nombre, aunque aparentemente es viable, no hubiera podido ser, ya que es un nombre difícil de pronunciar y que se corta, y en el nahuatl siempre se busca que haya eufonía (sonido agradable). Intente usted mismo pronunicar ambas. Mexihco se pronuncia “Meshí’co“, mientras que la segunda sería “Meetzshijco“. Ahora a su juicio diga cuál suena mejor.

Pues bien, como dijimos la palabra México viene del nahuatl ‘Mexihco’. Sabiendo un poco de esta lengua, podemos separar esta palabra en Mexih- y –co. Ésas sí son sus raíces verdaderas.

El sufijo “-co“ significa “lugar de…“. Mexih, es apócope del nombre Mexihtli. Y resulta que Mexihtli, es otro nombre que los mexihcas daban a Huitzilopochtli. También se dice que Mexihtli (que en muchas fuentes encontrarán escrito ‘Mexitli’) fue un soldado azteca muy valeroso. Sin embargo en lo personal me inclino más por la primera, ya que si Huitzilopochtli fue quien guió a los aztecas hasta su tierra prometida, es entendible que nombraran a la ciudad en honor a su dios máximo.

En internet abundan teorías acerca de cuál es el significado de México. La más difundida es la del ombligo de la luna, entre otras igualmente erróneas. Pero ninguna teoría vendrá convincentemente justificada. En el ámbito serio de investigación, la idea más aceptada es la que aquí exponemos, Mexihco es: El lugar de Mexihtli (Huitzilopochtli), nombre de la máxima deidad de los aztecas, que luego también se cambiaron el gentilicio a mexihcah: los habitantes del lugar de Mexihtli. Para más información al respecto, pueden consultar el video: El significado real de México 

Me despido con esta cita del Dr. Miguel León-Portilla, donde resalta la importancia de conocer el significado de los nombres de lugares:
«Los nombres de lugar son un importante elemento en el contexto de la identidad nacional. Recorrer los nombres del escenario geográfico de México es ir "leyendo" no poco de su historia; cambiar o alterar, sin ton ni son la toponimia, es atentar contra la memoria histórica.»
Miguel León Portilla.


Achcauhtli

jueves, 7 de agosto de 2014

Mexihtli, in tonalli: Datos sobre Huitzilopochtli

Huitzilopochtli es el dios “patrón“ de los mexihcah. Siendo común que los mismo dioses mesoamericanos eran adorados en muchos pueblos, resulta interesante observar que Huitzilopochtli sólo era adorado en Mexihco. Los otros pueblos veían a Huitzilopochtli con temor, le adjudicaban enteramente el éxito de su pueblo. Y no es para menos: según las leyendas, fue él quien guió a los aztecas hasta su nuevo hogar, Tenochtitlan. Fue él quien les dijo exactamente lo que debían hacer para primeramente sobrevivir y luego dominar todo el valle de México. Y finalmente, también es él quien les ayudaba a ganar las guerras. Su nombre alternativo es Mexihtli. Existen teorías que apuntan a que Mexihtli fue un caudillo y líder de los aztecas, tan valeroso y épico que al pasar de los años tras su muerte, se convirtió en un mito, en un dios. Haya sido un dios o un guerrero, Huitzilopochtli influyó notablemente en la historia.


1.- Cuando los aztecas vivían en Aztlan, eran una humilde tribu de pescadores que le debían dar tributo a los jefes de la región. Finalmente Huitzilopochtli (o Mexihtli) les dijo que debían irse de allí para buscar su propia tierra donde ellos mandarían. El códice Boturini narra todo el viaje emprendido desde Aztlan-Chicomoztoc hasta Mexihco-Tenochtitlan.
2.- Una vez se asentaron en la zona del Valle de México, los ahora llamados mexihcah no tenían tierras propias. Estaban allí por mera conmiseración de los tecpanecah de Azcapotzalco. Su alimentación se basó en serpientes, lagartijas, y diversas plantas del lago. Allí los mexihcah hubieran prosperado rápido de no ser por los tributos que debían entregar, los cuales frenaron su crecimiento económico. Se sabe que los tributos llegaron a ser extremos. Pero los mexihcah no estaban listos para la guerra, y su dios se los hizo ver. Huitzilopochtli les decía: “Aguanten, cumplan con los tributos que les piden, yo los ayudaré; verán que pronto estos (los tecpanecah) van a pagar con su sangre“. Esa paciencia dada por su dios, les permitió desarrollarse mejor y finalmente, en 1428, los mexihcah se apoderan del valle al conquistar y esclavizar por completo a los tecpanecas.
3.- Mitológicamente hablando, el aspecto más importante de Huitzilopochtli es que según los mexihcah, él es el sol. En la leyenda del nacimiento de Huitzilopochtli (que pueden leer aquí: http://www.inah.gob.mx/boletines/8-investigaciones-y-estudios-historicos/495-el-mito-del-nacimiento-de-huitzilopochtli), si leen con atención, se podrán dar cuenta de que Huitzilopochtli es como el sol, su hermana Coyolxauhqui es la luna y los surianos son las estrellas. El nacimiento de Huitzilopochtli significa, metafóricamente, la dualidad día-noche. Todos los días vemos como Huitzilopochtli está en el cielo, al atardecer pierde un poco fuerza y se va a Mictlan. En la noche, aparecen en escena los surianos y Coyolxauhqui, quienes buscan acabar con su hermano. Pero luego al día siguiente vuelve a salir Huitzilopochtli, y “mata“ a la luna y las estrellas, las desaparece, para seguir con su camino. Para los mexihcah, la lucha entre el sol y la luna, entre la luz y la oscuridad, es un asunto de vida o muerte. Sin el sol, no hay vida. Por eso los mexihcah se hicieron llamar “el pueblo del sol“. Su misión era darle sacrificios al sol para que volviera a salir al día siguiente. Ellos en verdad creían que si Huitzilopochtli no recibía alimento, no saldría para iluminar el mundo y por ende sería el fin de todo. Huitzilopochtli fue el dios que sirvió como base a la ideología mexihcatl de que ellos debían dominar el cemanahuac (el mundo).

Como último comentario para reforzar la influencia de este dios en la historia de México: Huitzilopochtli aparece en el escudo de nuestra bandera (es el águila), además de que el nombre de nuestra nación se basa en su nombre alternativo (como comercial, léase la nota: significado real de México).

-Otomitl Achcauhtli-